
Nereida Apaza esta exponiendo desde el 15 de abril en Lima con una exposición titulada "Sin la rosa no hacemos nada" que esta abierta al público hasta el 16 de mayo 2010. El Diario El Comercio en la sección Luces le dedicaron este artículo que paso a reproducir:
Ausencia y fragilidad
NEREIDA APAZA UTILIZA EL HILO COMO METÁFORA DE DESTINO QUE MARCA EL TIEMPO DE VIDA Y CONDICIONA LAS SENSACIONES. SU PUNTADA, SIN EMBARGO, SE REVELA Y RESISTE
Por: Gonzalo Galarza Cerf
Por: Gonzalo Galarza Cerf

La puntada teje la rosa: está en esos cuadros dibujados a máquina con hilo y hechos con telas y en esas acuarelas que muestran espacios vacíos y en el vídeo. Es el sello que hay en un soporte y en otro. Sin ella no existe ese universo que Nereida Apaza Mamani presenta bajo un aire de fragilidad, pero que adquiere peso y se torna penetrante como si fuese una misma aguja intentando trazar otro destino ante la vida.

“Hace un poco más de un año murió mi padre y me puse a reflexionar al respecto: el tiempo, lo corto de la vida. Todo puede ser como un gran laberinto. De un principio y un final”, dice Nereida sobre su tercera individual “Sin la rosa no hacemos nada”, inaugurada en el Icpna. El título de la muestra nace a modo de homenaje al artista Joseph Beuys, pero ella lo toma para darle un sentido propio: “Yo le encontré el significado de su obra en el amor de la humanidad. Es una instalación en la que él dialoga con personas y hay una rosa colocada sobre un tubo de ensayo en el medio de las dos personas”.

En la obra de Nereida hay rosas y otras piezas de su laboratorio personal: allí se fabrican máquinas para oler el miedo o para vomitar el odio o para convertirse en ave. Como si el grito contenido y los sentimientos acumulados necesitaran un medio para por fin escucharse, para alcanzar una independencia. “Son las cosas que sueño o imagino que puedo hacer como una máquina para no llorar o para esconder el tiempo que nos esclaviza. En todas conjugo elementos orgánicos o para aceptar lo inevitable. Hay cosas que tenemos que aceptar, como cuando se acaba algo: las ilusiones”, señala Nereida.

El hilo y la “puntada rosa” nos marcan un tiempo de vida y la llegada de la muerte: “Parte de un amor que tengo a los mitos que leía de revistas o libros. El mito de las Parcas: una empezaba el hilo de la vida y el otro lo continuaba y llegaba la última parca y cortaba tu hilo y moría. Es como cuando alguien quiere terminar o acabar una mala experiencia y quiere pensar en otra cosa. A veces uno puede manipular como lo estoy haciendo yo, cuando pongo entre mis manos pedazos de hilo”.

La artista arequipeña pretende darle un giro al destino: por eso crea sus máquinas o elabora ilusiones con vestidos rosas en serie. Pero lo inevitable (la muerte, los males congénitos, como el Síndrome de Turner) se hacen presentes como en la serie de las acuarelas: el paso del tiempo, nuevamente, tira abajo los mitos que crecen en ese espacio cerrado que representa el hogar.

“La persona que observa ese cuadro es la misma presencia que yo no puedo dar y que no encuentro”, dice Nereida. La ausencia, la soledad y el miedo (¿a la falta de seguridad de ciertas cosas como la protección?) impregnan a “Sin la rosa no hacemos nada” de una atmósfera nostálgica, inocente y frágil como puede ser la misma razón.

Entonces el hilo resulta una metáfora de destino: marca el tiempo, los caminos y condiciona las sensaciones mediante las máquinas de forma austera. Aunque el sentimiento de resistencia está presente como en el tríptico donde una mujer sin rostro se mantiene en pie mientras su pelo vuela en el aire.

Nereida dice que la muestra está dedicada a su madre, que es costurera. Porque está acá, con ella, y es “el amor constante al que le puedo dar esto”. Porque, finalmente, es el hilo que teje la rosa y, sin ella, no hacemos nada.

Presentación
El tiempo que emplea un artista para ejecutar su obra es un tiempo nuevo, otra oportunidad de vida, otra oportunidad de demostrar la belleza de la vida. La obra artística es el signo de ese flujo de tiempo. La cantidad de signos es relativo al espíritu del artista. Una novela, una palabra, un símbolo pueden ser suficientes para el espectador y para el artista. Todos somos artistas y espectadores a la vez.
El objetivo del artista es emplear su tiempo para crear belleza; justificar su naturaleza con la naturaleza de la vida. El objetivo del espectador es el de captar esa belleza. Sin belleza no hacemos nada.
Nereida ha trabajado durante cuatro meses objetos solitarios, ventanas tapiadas, series de dibujos, máquinas para sentir y en todas hay un signo en común: El hilo como tiempo de vida. Entre el árbol y el ave, los vestidos y el corazón, entre las nubes y las semillas se establecen metáforas y recuerdos con los que hemos aprendido a ser nosotros mismos. Todo este viaje introspectivo lleno de recuerdos nos enseña a vernos en el presente a arrancar de nuestro interior el velo de la nostalgia para así poder empezar un juego eterno e intimista con los signos y la naturaleza.
De esta manera se desarrolla la exposición individual “Sin la Rosa No Hacemos Nada”[1], ofreciéndonos una nueva oportunidad para descubrir el propósito del arte como ciencia de la libertad[2]. (Raúl Chuquimia Ramos)
[1] Joseph Beuys, “Ohne die Roose tun wirs’s nicht”, 1972.
[2] Joseph Beuys, Krefeld 1921 - Düsseldorf, 1986, Alemania.
Exposición "Sin la rosa no hacemos nada" de Nereida Apaza Mamani
Galería Pardo Heeren - Jr.Cuzco 446- Lima
Desde el 15 de Abril al 16 de Mayo 2010
Martes a Domingo de 11:00 a 8:00 pm
INGRESO LIBRE
Galería Pardo Heeren - Jr.Cuzco 446- Lima
Desde el 15 de Abril al 16 de Mayo 2010
Martes a Domingo de 11:00 a 8:00 pm
INGRESO LIBRE
Zulma Roque/Artista plástica
www.zulmaroque.blogspot.com
ELCOMERCIO- Artículo en LUCES (18 de abril 2010)
Más información en : nereida-apaza.blogspot.com
Gracias a Raúl Chuquimia R.
www.zulmaroque.blogspot.com
ELCOMERCIO- Artículo en LUCES (18 de abril 2010)
Más información en : nereida-apaza.blogspot.com
Gracias a Raúl Chuquimia R.





